En esta ocasión nos acompaña Disley Rodríguez Asencio. Ella nos comparte su historia de vida como bailarina, coreógrafa y cofundadora de Colectivo Tablarte.

Gracias Disley por tu participación y por el tiempo que nos compartes.

Cuéntanos Disley, ¿cómo empezó tu gusto por la danza?

Antes de caminar ya gateaba por los salones de la escuela elemental de Ballet Alejo Carpentier en la ciudad de la Habana, Cuba. Acompañaba a mi tía Silvia quien se hizo cargo de mí después de la separación de mis papás. Ella era una maestra de ballet que posteriormente dirigió está escuela. Entonces crecí dentro del maravilloso mundo del ballet.

¿Cuáles fueron tus primeras incursiones artísticas en el mundo de la danza?

En la escuela elemental me presentaba en las funciones que se organizaban por parte de la escuela, en teatros y plazas públicas de la ciudad.

 Con una trayectoria de más de 20 años en la formación de baile, Disley Rodríguez es co fundadora de Colectivo Tablarte

¿Qué te llevó a vivir en México?

Vine a México gracias a que un amigo de generación, le dio como referencia mi nombre y trayectoria a Sara Collier, directora de Corpus Danza, academia de Torreón. Ella me contactó mientras estaba en Ecuador ya que en esos momentos impartía clases ahí.

Sara tenía una clara idea de querer fortalecer el desarrollo profesional de la danza clásica en sus alumnos y a mí me llamó la atención su propuesta. Así que en el año 2012 llegué a la Laguna (zona de Coahuila, México) a trabajar en su escuela.

En su escuela es donde he podido podido junto a otra maestra cubana – Odriet Martínez – desarrollar un trabajo de alto nivel  con las alumnas de la academia llegando a escenarios nacionales e internacionales y lo más importante permitiendo que puedan encontrar escuelas y compañías para seguir su formación.

¿Cómo surgió la idea de tu emprendimiento?

Mi emprendimiento se llama Colectivo Tablarte (teatro-danza), es una compañía dedicada la formación artística y de espectáculos.

Todo comenzó cuando mi actual socia – Claudia Monárrez – me invitó ha realizar colaboraciones con compañías de la región para hacer coreografías de musicales.

En una ocasión fuimos contactadas para hacer el Performance del mural “Ufana”, de la pintora mexicana Mónica Fernández. Para poder realizar esta colaboración, nuestra entrañable amiga Pamela Meraz, nos dijo que deberíamos tener un nombre que nos identificara como Colectivo y así surgió Colectivo Tablarte. Fue como un laboratorio en el que hicimos performance y presentaciones relacionas con las artes plásticas así como eventos de empresas vinícolas de la región.

Después del trabajo de mesa que realizamos para el Performance de “Ufana” surgió la necesidad de hablar sobre cómo las mujeres a pesar de andar por caminos pedregosos pueden voltear y hablar de cómo se levantan ufanas.

Y de ahí surgió nuestra primera obra de teatro “Del otro lado del Espejo”.  de la cuál tuve el honor de ser guionista y actriz.

Así que un tema fue llevando al otro y desde entonces ya no pudimos parar.

De la forma que imaginaron Colectivo Tablarte en sus inicios, ¿se ha quedado con las primeras ideas o ha evolucionado?

Colectivo Tablarte ha vivido una constante evolución, porque de los Performance  pasamos a las obras de teatro dramático, de ahí generamos un programa para niños de escasos recursos que nunca habían tenido contacto con el teatro o la danza y con ellos desarrollamos un Musical llamado “Querido Santa” la cual es una obra que escribí para esta hermosa travesía.

Luego llegó la pandemia y nos adaptamos a los nuevos espacios y realizamos la grabación de la obra “El Seminarista”.

Lo que si no ha cambiado es que las obras que hemos hecho hasta ahora son propias e inéditas y creadas para el colectivo.

Para ti qué es más sencillo, ¿emprender en solitario o en compañía?, ¿por qué?

Definitivamente si somos más podemos hacer más. No es una labor sencilla, debemos confiar en el equipo, delegar, escuchar las aportaciones de los demás y sobretodo encontrar un punto de común acuerdo para que las cosas funcionen.

¿Qué grandes retos te ha tocado enfrentar dentro de tu emprendimiento?

Podría mencionar los siguientes:

  • La pandemia ha sido todo un reto, readaptarse a las nuevas formas de hacer las cosas comunes.
  • Otro reto es la falta de conciencia a favor de la cultura.
  • Los pocos apoyos a la cultura.
  • El vacío de educación artística que hay en la ciudad.
  • En ocasiones los recursos también han sido una limitante.

Todo emprendimiento tiene su recompensa, ¿cuáles han sido grandes satisfacciones en tu trayectoria como emprendedora?

He adquirido independencia, paciencia y aprendizajes valiosos para continuar el camino.

Cada vez que se cierra el telón o termina un módulo de talleres, el ver los rostros de satisfacción de los alumnos, sus familiares y del público es gratificante.

La mayor satisfacción es que a pesar de los tropiezos seguimos creando y creciendo.

¿Hacia dónde vislumbras el camino de tu emprendimiento en el mediano y largo plazo?

Vamos por más, nos interesa seguir haciendo puestas en escena que toquen fibras y temas sociales y qué mejor forma que a través del arte.

Queremos hacer giras y que más personas conozcan el trabajo del colectivo.

Soñamos con que el semillero de la compañía mañana sean artistas que puedan estar estables y tener un sitio para trabajar como en cualquier otro trabajo.

Queremos involucrar a más mujeres al proyecto .

Apenas es el inicio vamos por más.

¿Qué recomendaciones te gustaría compartir a otras personas que están pensando en emprender?

En el camino vamos a encontrarnos a personas que hicieron algo similar a ti y te van a voltear a ver feo, a desacreditar tu trabajo, te dirán que de esto no se vive, que es difícil emprender, que no es seguro.

Pero esas situaciones serán la gasolina para continuar, si realmente crees y estás apasionado con tu idea debes seguir adelante. Eso sí, hay que prepararse e instruirse, buscar ayuda de los que saben de temas financieros, o de los temas en los que no eres tan fuerte para que no camines a ciegas solo.

Emprender requiere valentía, dedicación pero sobre todo perseverancia.

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Disley nació en la Habana, Cuba en 1983. Es egresada de la Universidad de las Artes de Cuba, Título de Oro en la especialidad de Arte Danzario. Cocreadora de Life Movement, es maestra certificada de Progressing Ballet Technique. Disley ha trabajado como profesora, bailarina, actriz y coreógrafa en varias compañías y escuelas de danza, en Cuba, Ecuador y México. Ha participado en varios proyectos y espectáculos de teatro musical como directora coreográfica. Es creadora de programas de estudio para la enseñanza del Ballet, es conferencista y ha sido jurado de concursos de Danza y Gimnasia Artística a nivel nacional e internacional.

Desde el año 2019 es co fundadora del Colectivo Tablarte.

e-mail: dissballet@gmail.com

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