Emprender con amigos_

¡Si! Después de esa cena con amigos, tenemos la idea perfecta! Hemos decidido que nos vamos a lanzar a lo que está de moda, emprender y qué mejor que hacerlo en compañía de los amigos de toda la vida!

Muchas veces, cuando es la primera vez que vamos a emprender, creemos que ocupamos del apoyo de alguien más, un socio, en quien tenemos mucha confianza para arrancar.

En ocasiones se trata de un efecto simbólico psicológico para sentir que no estamos solos.

También nos puede estimular la idea de que ese amigo o familiar es “experto” en un área en la que tu no tienes experiencia, y juntos podrían fusionar esfuerzos.

En otros casos, un socio pone el trabajo y el otro puede ser únicamente el socio capitalista.

Sea como sea, no pocas veces se sabe que amistades o relaciones con familiares se han roto a partir de haber trabajado como socios.

¿Por qué sucede esto?

Porque muchas veces tendemos a utilizar nuestra mente idealista, la cual nos ayuda a pensar que puede ser el candidato perfecto pues “le tenemos toda la confianza” y “no nos va a defraudar”.

Pero, sorpresa..

Pasa en ocasiones, que esa alma gemela a quien considerabas tu amigo desde hace años, no es como tu creías.

A continuación te compartimos algunos de esos “sesgos del pensamiento” y lo que en ocasiones realmente sucede:

“Yo pensé que iba a trabajar la misma cantidad de horas que yo”Resulta que trabaja lo que a ésta persona se le acomoda o le parece.
“Se suponía que iba a poner la misma cantidad de dinero que yo”Las personas son ellas y sus circunstancias, en ocasiones tienen dinero en otras puede que tengan el dinero destinado o comprometido para otros asuntos.
“Yo creí que era experto en su tema”Y al parecer no es tan experto como yo creía.
“No nos podíamos poner de acuerdo”Cada quien tenía un punto de vista muy diferente.
“Se quería volver mi jefe”Yo lo estimo mucho pero se supone que íbamos a estar a la par.
“Empezó a sacar dinero de la empresa para gastos personales”Empezó a meter como gastos de la empresa, sus gastos personales de viajes familiares y comidas en restaurants.
“Empezó a contratar a su familia”Y este negocio no puede sostener a otros miembros y mucho menos familiares que luego es más difícil dirigir.
“El quería trabajar solo de lunes a viernes en horario de oficina”Y nada está más alejado de la realidad. Un negocio sobre todo cuando se está comenzando ocupa una disposición 7X24 y si es necesario, de lunes a domingo, de todos los involucrados para sacar adelante el emprendimiento.
“Yo pensé que él iba a hacer su parte”Pero me di cuenta que era muy desorganizado, se le olvidaba todo o no terminaba lo que comenzaba.
“Creí que compartíamos los mismos valores”Pero lo descubrí diciendo mentiras y siendo desleal a nuestra amistad.

¿Te resulta conocida una o alguna de esas experiencias?

Estos son solo algunos ejemplos, seguramente por tu mente podrían ocurrir otros casos o ejemplos.

Así que podemos sacar diferentes conclusiones de este tema:

¿Es fácil trabajar con socios que son familia o amigos? Depende.

¿Está destinada una sociedad así al fracaso? No necesariamente.

No porque sea un amigo o familiar y se le tenga mucha confianza significa que eso se puede extrapolar al mundo de los negocios.

Los negocios existen sí y solo sí hay resultados que generen ingresos y utilidades, incluso si se va a trabajar con amigos o familiares.

Y por supuesto que existen muchos casos de éxito también entre colaboraciones profesionales que originalmente eran amigos y conformaron sociedades empresariales.

¿En qué escenario sí podría trabajar con éxito con socios amigos?

Es necesario aprender a separar la amistad del trabajo y poder hablar de manera objetiva, es decir, hacer a un lado los egos y emociones para poder llegar a un entendimiento.

Para garantizar el éxito del emprendimiento, la objetividad en el cumplimiento de las metas, debe primar por encima de la camaradería.

Reza el dicho: “cuentas claras, amistades largas”

Es mejor desde el principio definir:

  • las reglas de trabajo
  • los objetivos y metas que se desean alcanzar
  • los compromisos que adquiere cada uno de los socios
  • las razones por las cuales se puede disolver una sociedad
  • las implicaciones económicas en el caso de una disolución

Estos son los estatutos de una sociedad, y aunque, de manera casual se inicie la idea de un negocio, el hecho de ponerlo por escrito, con testigos de por medio y firma de todos los involucrados, aumenta el nivel de compromiso para arrancar una sociedad.

Comunicación, honestidad, profesionalismo, declaración de intenciones, responsabilidades, derechos y análisis de resultados, todo esto contribuye para lograr el éxito en una relación dentro de una sociedad.

Hacer escenarios no asegura el éxito, pero al menos ofrece un panorama más certero a lo que se pueden enfrentar los futuros socios.

Así que con estos elementos podrás decidir si de manera profesional deseas exponer una relación con un familiar o amigo.

Deseamos sinceramente que después de conocer lo anterior, y poner en la balanza pros y cons tomes la mejor decisión consciente para emprender en solitario o en compañía.

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