aprender de los errores

Hemos hablado de la importancia de llevar un Diario de Exitos, pero, ¿sería bueno tener uno para registrar los fracasos?

Esto no se trata de un tema de desmoralizar o destruir la autoestima.

Este ejercicio se trata de “descargar” emocionalmente eventos, situaciones, proyectos y negocios que no funcionaron para aprovechar las lecciones que nos dejan y lo podamos corregir para el futuro.

Lo primero, escribir y desahogar

Escribe cada uno de los proyectos, eventos, situaciones, proyectos o negocios que no han funcionado o que no han tenido el éxito que esperabas.

Ver con lupa

Tomaremos el papel de un detective y haremos una disección de cada caso.

Según vamos repasando el listado de las situaciones, eventos o negocios en los que hemos fracasado, dejamos que nuestra emoción nos indique el que “más nos duele” que no se haya llevado a cabo de la manera que esperábamos.

Nos detenemos en él y focalizamos.

En una hoja en blanco ponemos en el centro el nombre de dicho evento, negocio o proyecto y anotamos libremente todo lo que nos venga a la mente para responder: ¿por qué no fue un éxito?

Este es el momento en que libremente dejaremos que fluyan ideas, emociones e incluso personas que tuvieron o no que ver con ésta situación. Escríbelo todo.

Analizar

Al terminar de “descargar” la información sobre la hoja en blanco podemos empezar a hacer una observación más analítica.

De cada una de las razones que hemos escrito que consideramos contribuyeron al fracaso de nuestro proyecto, nos concentraremos en generar categorías que nos ayuden a agrupar dichas respuestas.

Una vez que tenemos la lista de categorías con sus respectivas respuestas, nos haremos las siguientes preguntas:

¿Esta causa estaba dentro de mi control? Si la respuesta es sí, la siguiente pregunta es: ¿qué me faltó hacer para llevarla a cabo?

Repetimos el ejercicio por cada respuesta tratando de encontrar el ¿Qué faltó?

Una vez más haremos un recuento de dichas razones y las volveremos a clasificar.

Reflexión

Muchas sorpresas rescata este ejercicio de introspección.

Se pueden descubrir motivos internos y/o externos. Motivos personales, familiares, de autoestima, de adoctrinamientos, de formación, de respeto al legado, culturales, emocionales, así como de creencias limitantes. También podemos descubrir una ausencia de capacidad, habilidades, preparación.

De igual forma, podemos encontrar motivos externos como una crisis económica, la competencia, etc.

Rectificar

La única manera de evitar repetir el pasado sistemáticamente, es hacer un alto para analizar, ser honesto, reconocer y rectificar.

Haciendo cambios para generar diferentes resultados

Ahora que ya conocemos esas razones y causas, podemos comenzar a definir un nuevo plan de acción, de manera personal y profesional.

¿Qué áreas en la vida debo mejorar con el fin de contrarrestar las causas que afectaron mi emprendimiento anterior?

Si tuviera la posibilidad de comenzar una vez más, y con el conocimiento que ahora tengo, ¿qué haría diferente?

¿Qué valores y virtudes debo incorporar a mi persona para trabajar con mayor disciplina, perseverancia, etc.?

En el caso de los motivos externos, ¿qué tengo que hacer para prever señales de alerta?

La vida del emprendedor suele ser un camino lleno de retos. Esta en uno el caer, y volver a levantarse. No se trata solo de disciplina o motivación. Es necesario hacer un alto en el camino, reflexionar sobre lo que está funcionando y sobre todo lo que no está funcionando de una manera honesta y sincera. Esta es la mejor manera que nos puede ayudar a corregir y mejorar.

La ventaja de un verdadero perfil de emprendedor es que sabiendo que habrá tropiezos, el espíritu de perseverancia se conserva y se fortalece.

———————–

https://emprendeideas.info es un sitio que ofrece opciones creativas para emprendedores. Si quieres compartir una idea puedes escribirnos aquí.